Galameith: Yo, Galameith
III. Yo, Galameith Por primera vez en mucho tiempo podía dormir tranquilo, seguro de que la criatura no irrumpiría en mi descanso. Podría retomar mis paseos, volver a cuidar mi paladar con manjares exquisitos y, sobre todo, me quitaría de una vez por todas la terrible fama que me acompañó desde que me encontré con Galameith. Aquella noche descansé como no lo había hecho en semanas, tan solo perturbado por las ligeras ráfagas de viento que soplaban en el exterior. A la mañana siguiente, tomé los pocos alimentos que quedaban en mi despensa y salí a la calle con total despreocupación. Era una preciosa mañana, el sol comenzaba a alzarse en las alturas y bañaba con su luz a toda Emerald City. La gente, alegre y bulliciosa, se arremolinaba alrededor de los puestos de comida, dispuestos a reponer sus energías para afrontar sus duras jornadas de trabajo. Yo, por el contrario, podía dejar pasar el tiempo, dedicándome a disfruta...